Parásitos externos del gato

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Entre los parásitos externos, el «bicho» que con más frecuencia nos podemos encontrar en nuestros gatos es, sin duda, la pulga.

Digamos ante todo que muchas veces tan sólo podemos sospechar su presencia ya que el gato, como buen cazador, también lo es de las pulgas que le molestan. Se alimentan «taladrando » la piel del gato e introduciendo la punta del labio inferior para extraer la sangre capilar. Si el gato ha tenido o tiene pulgas, además de eliminarlas, deberemos administrar un antiparasitario interno que asegure la eliminación de Dipylidium caninum de su sistema digestivo. Más información de Los gatos, como las demás mascotas, pueden tener todo tipo de parásitos, ya sean internos o externos. Los síntomas más evidentes de la presencia de parásitos externos en la piel de nuestro gato son el rascado continuo y un acicalamiento constante. Si nos fijamos en su piel, veremos que le empieza a caer el pelo y puede presentar también escamas, inflamación o pequeñas heridas cutáneas. Los parásitos más comunes en los gatos son las pulgas y garrapatas. Las pulgas son pequeños parásitos que se alimentan de la sangre de nuestro gato. Su saliva puede ser irritante y a menudo causa alergia a los gatos, provocando irritaciones e inflamaciones en la piel.

Parásitos externos del gato

  • Picor, eccemas, seborrea, alopecia.
  • En caso de infestaciones graves, pediculosis.
  • Heridas con pústulas que ocasionan infecciones secundarias.
  • Pueden transmitir parásitos intestinales, especialmente la tenia.

Como en el caso de las pulgas, las garrapatas son transmisoras de enfermedades, por lo que es muy aconsejable mantenerlas lejos de nuestro gato.

En el caso de los gatos uno de los parásitos externos más comunes es la pulga. Pueden producir pediculosis, una enfermedad de la piel, que es frecuente tanto a través de la presencia de adultos, como de larvas y huevos –liendres-, depositados en el pelo. Los hongos aparecen y se multiplican dentro de la piel y dentro de la queratina del pelo y las uñas. 1.- Trate a su gato regularmente frente a los parásitos externos e internos. Hoy te contamos detalles sobre los parásitos externos del gato. Si bien es de los más frecuentes parásitos externos del gato, cuando el animal se acicala, habitualmente se deshace de ellas. Pulgas, garrapatas, ácaros y piojos son los parásitos externos del gato más frecuentes. Aunque es muy probable que sea el mismo gato el que primero la encuentre y se deshaga de ella antes de tenga la oportunidad de prenderse a su piel. Nuestros animales de compañía pueden verse afectados por una gran variedad de parásitos externos, ya sean garrapata, pulgas o piojos.

Tipos de parásitos externos en el gato

  • Los adultos pican a su mascota y se alimentan de su sangre, y las hembras adultas pueden poner cientos de huevos en pocos días

El contenido de la misma debe ponerse sobre la piel (no sobre el pelo) para ser absorbida y que difunda a través de la capa lipídica por todo en cuerpo.

Los parásitos externos en gatos son pequeños insectos que se asientan en la piel del gato para vivir a su costa, alimentándose de su sangre. Erradicar los parásitos externos en gatos es bastante sencillo por lo general, basta con poner el tratamiento más adecuado y específico para el parásito concreto que le esté afectando. Los síntomas más claros de que un gato tiene pulgas suelen ser el rascado compulsivo, costras en la piel y pelaje sucio o con zonas rojizas (manchado de sangre). Los ácaros son unos arácnidos capaces de abrir surcos bajo la piel del gato para desplazarse y reproducirse. El calor que encuentran en esos surcos en la piel del gato es perfecto para incubar sus huevos. Aunque no se trate en concreto de insectos ni arácnidos, los hongos pueden surtir un efecto muy similar al de los parásitos externos en gatos. Los parásitos externos en gatos son algo ante lo que nos tenemos que mantener alerta siempre, por la salud de nuestra mascota y la nuestra propia. Existen dos tipos muy diferentes de parásitos dependiendo de en dónde se ubiquen: Existen varios métodos para desparasitar a los gatos. Si tu gato es mucho más pequeño, existen otros productos en spray antipulgas que pueden ser aplicados en gatos con dos días de vida con gran seguridad para el pequeño.

Las pulgas, los más comunes parásitos externos del gato

  • Letargo
  • Depresión
  • Inapetencia
  • Pérdida de peso
  • Vómitos y diarrea
  • Fiebre
  • Mucosas pálidas
  • Anemia
  • Dificultad para respirar
  • Articulaciones inflamadas
  • Ojos llorosos

No es que seamos negativos (me encanta el buen tiempo) pero aprovechando la coyuntura, hoy vamos a hablar de los parásitos externos que pueden atacar a tu gato.

En los gatos, los parásitos externos más comunes son las pulgas, las garrapatas, ácaros y piojos. Curiósamente, muchas veces no notamos la presencia de pulgas en nuestro gato puesto que el constante acicalamiento las mantiene a raya. El género más común en gatos es Ctenocephalides felis felis que es la más abundante en EEUU y Europa, pese a su nombre afecta a más animales que al gato. Los peines de pulgas son muy útiles para buscarlas por el pelo del animal, cosa que el recomendable si nuestro gato sale al exterior. Estos piojos prefieren a los gatos viejos, de pelo largo y pueden transmitir , un helminto parásito de las mascotas. Cuando hablamos de parásitos externos del gato, conocidos como ectoparásitos, nos referimos a pequeños insectos que viven en la dermis del felino alimentándose de su sangre. A pesar de esto, los parásitos externos que afectan a los gatos no son difíciles de erradicar. Recuerda que si eres demasiado brusco y no giras la garrapata su aparato bucal podría permanecer en la piel del gato, provocando un nódulo inflamatorio y, posteriormente, una infección. El ácaro anida en las capas inferiores de la piel, donde se encarga de “cavar” surcos en la piel del gato para reproducirse.

Cómo Combatir los Parásitos Externos del Gato

Un gato que sufre de tiña mostrará zonas de su piel sin pelaje, de un color rojizo vivo en las que la dermis parece desprenderse.

La pulga se alimenta “taladrando” la piel del gato e introduciendo la punta del labio inferior para extraer la sangre capilar. Podemos decir que, el Toxascaris leonina y el Toxacara cati, son los parásitos que con más frecuencia nos podemos encontrar en los gatos, especialmente en cachorros y gatos jóvenes. Los síntomas más frecuentes en gatos coinciden con problemas respiratorios acompañados de tos crónica y seca, decaimiento, pérdida de peso y mal aspecto general, especialmente del pelo. Ácaros: Son otros de los parásitos externos que pueden atacar a nuestros gatos y causar sarna, queiletielosis o trombiculosis. Muchos pensarán que un gato que nunca sale de casa no puede infestarse con  pulgas, piojos o ácaros. Sin embargo, no por estar dentro de casa nuestros gatos están a salvo de estos parásitos externos. Los piojos no saltan, por lo que tienen menos posibilidad de hospedarse en nuestro gato que las pulgas y las garrapatas. Las pulgas son un problema todo el año y son los parásitos externos más frecuentes en los gatos. Cuando tu gato pasa cerca, esto estimula a las pulgas jóvenes a emerger de las pupas y a saltar sobre tu mascota. Es importante tratar de forma regular a tu gato para lograr controlar en tu casa la reserva de pulgas adultas y de sus fases inmaduras. Las pulgas provocan picores y un acicalamiento excesivo cuando pican al gato para alimentarse con su sangre. Y es que 1 de cada 2 propietarios de gatos con pulgas, no sabía que su gato las tenía. Siempre se tendrá un cuidado especial en la administración de lociones o insecticidas sobre la piel, ya que el gato, al lamerse podría intoxicarse con los componentes de estas sustancias. Si te gustó el artículo Cómo Combatir los Parásitos Externos del Gato no dudes en compartirlo con tus amigos…